
El Rojo tuvo momentos en los que jugó muy bien y redondeó una convincente victoria ante un pálido Tigre. Al principio parecía que iba a ser difícil abrir el partido, pero el Toti, con un golazo desde afuera del área, puso el 1-0. Minutos después, Ríos iba a dejar solo a Gandin con un pase perfecto, y este definió cruzado para que Independiente termine el primer tiempo con ventaja de 2. En el segundo tiempo, Montenegro iba a aumentar la ventaja en dos ocasiones.
Ya no hay dudas de que Independiente es el equipo más ciclotímico del campeonato. Si bien a veces los rivales lo ayudan como sucedió hoy, El Rojo parece tener dos caras. Una es la que es una constante en los últimos años: la pálida, sin ideas futbolísticas y en algunas ocasiones también sin sacrificio. La otra es todo lo contrario. Fútbol, toques, sacrificio, y en especial participación de los dos jugadores más habilidosos del plantel: Ríos y Montenegro. Los dos tienen admiradores y detractores, pero nadie puede negar que si ellos dos andan bien, Independiente anda bien, porque son de un nivel distinto, superior a la media de un mediocre fútbol argentino.
Hoy, Independiente fue prolijo en todas las líneas. Eso si, lamentablemente da la impresión de que siempre le pueden hacer un gol , y no lo digo por Assmann (Tuvo una muy buena actuación), y en esta ocasión tampoco lo digo por la defensa, pero siempre que lo atacan, el Rojo parece vulnerable. Un ejemplo claro es lo que sucedió ayer, que en medio de un partido más que controlado, apareció Luna solito y solo para marcar el descuento. Descuento que no sirvió de nada, pero es algo para tener en cuenta, porque si el rival hubiese sido otro tranquilamente podría haber apretado para descontar una vez más. Más allá de esto, se puede decir que Independiente tuvo una actuación sólida, y creo que es difícil nombrar algún jugador que haya jugado mal, ya que los más flojitos, Pusineri y Viola, redondearon actuaciones aceptables.
El equipo que paró Gallego no está muy lejos de ser el ideal. Quizás Mareque tendría que ser titular, pero el momento futbolístico y anímico de Lucas es muy malo. El único que no pudo jugar y es un integrante indiscutido del supuesto equipo ideal es Mancuello, que se sigue recuperando de su lesión en una costilla y probablemente salte al equipo titular la semana que viene en lugar de Ríos, que llegó a la quinta amarilla por una mano totalmente evitable. Lo que si se le puede criticar a Gallego son los cambios. Dejó al equipo sin delanteros, aisló al Patito Rodríguez y puso a Fredes que nadie lo aguanta más. No ataca, no defiende, ya ni gambetea o tira lujos, que es lo único que hacía en los últimos tiempos. En junio termina su contrato y no se sabe si se lo van a renovar, y la verdad es que no sería una gran pérdida.
La defensa recuperó el orden después de varios partidos. Como siempre, el primer jugador de esta defensa, Assmann, tuvo una actuación destacada. Fabián siempre da seguridad y cada día se consolida en un arco que posiblemente lo extrañe a partir del junio. Viola fue correcto y por momentos demuestra tener buen manejo de la pelota, pero también se pone muy nervioso a veces y se embarulla mucho. Al menos esta vez mostró cosas interesantes y demostró que tiene condiciones. Los dos centrales tuvieron buenas actuaciones. Gioda tuvo su primer buen partido desde la vuelta, porque le agrego buen juego desde abajo a su característico buen juego aéreo. Tuzzio cada día juega mejor y hasta se animó a tirar un caño. El de Rodríguez es un caso extraño, porque dentro de todo juega bien cuando marca, pero a la hora de pasar al ataque no hace otra cosa que restar.
En el medio el mejor fue Ríos, que fue clave en los tres primeros goles, haciendo uno y generando los otros dos. Pusineri fue discreto, el poco peso que tiene en el mediocampo Tigre hizo que por momentos participara poco del juego. Machín fue otro que tuvo una actuación destacada. El Rubio no para de sorprender a todos los hinchas de Independiente y tuvo otro buen partido haciéndose fuerte en la marca, y esta vez también tuvo mucho traslado y hasta se animó a tirar algún lujito.

Arriba se destacó Montenegro, que tuvo un partido aceptable en el primer tiempo donde se mató en cada pelota, y un segundo tiempo en el que sacó a relucir toda su habilidad con dos goles y buenos movimientos. Núñez demostró porque tanto pedía jugar de enganche, ya que si bien no tuvo una excelente actuación, se mostró mucho más activo y generó más ocasiones en esta posición. Gandín arrancó mal, estaba muy pesado y poco movedizo, pero con el correr de los minutos fue mejorando y terminó siendo clave en el final del primer tiempo, con una asistencia al Toti Ríos y una buena definición minutos después.
Independiente jugó bien y sacó una buena victoria, pero hay que tener en cuenta que se jugó ante un equipo muy golpeado que no jugó bien en todo el torneo. Ahora se viene un partido complicado ante un equipo que juega bien, Godoy Cruz, rival difícil para el Rojo, ya que en la corta historia que tiene el equipo mendocino en primera nunca perdió ante Independiente.