
Independiente jugó mejor que su rival, tuvo momentos de buen juego, y se llevó una merecida victoria. Además, pudo cortar varias rachas: Volvió a ganar dos partidos seguidos después de más de un año, le ganó a Godoy Cruz por primera vez, y Gallego pudo ganar en Lanús como técnico de Independiente.
Ojo, Independiente no fue brillante, pero al menos fue dominador del partido de principio a fin. Igualmente, en la primera parte no se le cayó una sola idea. Tenía la pelota, la trasladaba con cierta prolijidad hasta tres cuartos de cancha, pero de ahí en más todo era incierto. Acevedo levantaba la cabeza pero nadie se le mostraba, Godoy no sumaba en ataque, Núñez no sabía dónde estaba parado, y las buenas intenciones de Rodríguez, Busse y Gandin no alcanzaban. En cambio, el equipo mendocino si bien no tenía tanto la pelota, generó más ocasiones, pero tanto por buenas intervenciones de Hilario como por malas definiciones, el Tomba tampoco pudo hacer un gol en la primera parte.
En el segundo tiempo, de arranque Gallego metió un cambio que resultó clave en el desarrollo del partido. Entró Gómez por Núñez, que tuvo un primer tiempo desastroso. Alcanzó con que Gómez la toque una sóla vez para que haga más de lo que había hecho el Gordo en todo el primer tiempo. El pelado fue clave. Volvió loca a la defensa de Godoy Cruz con sus constantes e incisivos piques al vacío. Así fue que el primer gol llegó luego de una jugada en la que el punteó la pelota con un cabezazo, se metió al área, y después de dejar solo ante al arco a Gandin, le cometieron penal a este último para que el Chipi lo convierta en gol. El segundo gol también lo iba a generar Gómez. El ex Independiente Rivadavia de Mendoza corrió y ganó una pelota que parecía perdida, llegó al fondo, y metió el pase para Rodríguez, que definió dos veces pero en ambas ocasiones un defensor la sacó en la línea. Igualmente, el último rechazo del defensor lo tomó Piatti, y la empujó a la red para definir el partido.
No me acuerdo cual fue la última vez que pude decir que Independiente fue correcto en todas sus líneas. En la defensa la zaga central cada vez está mejor. Galeano demuestra una y otra vez que es un jugador con mucho futuro. El pibe no parece tener 18 años y juega con el temperamento y la fiereza digna de un consagrado. Matheu, a diferencia del partido ante los tucumanos, se mostró muy seguro y tuvo una muy buena actuación. Vella sigue mejorando mostrando una mezcla de mucha personalidad y buenas proyecciones. Mareque tuvo un arranque dubitativo, pero en el segundo tiempo se soltó más, y con su clásico coraje redondeó una buena actuación.
El mediocampo no se lució, pero al menos estuvo prolijo. Acevedo por momentos parece que es el gran comandante del mediocampo, y por momentos parece que se le nubla la vista y adormece demasiado el juego. Igualmente muestra cosas muy interesantes y ya es parte importante del equipo. Godoy estuvo un poco mejor que otras veces, pero sigue sin convencer. El Patito y Busse fueron lo mejor del mediocampo, aportaron mucha frescura al mediocampo, y a pesar de que estuvieron imprecisos, tuvieron buenas actuaciones.
En la delantera lo mejor lo aportó el ya mencionado Gómez, y también fue interesante el aporte de Gandin, que a pesar de tener su clásica pachorra, fue mucho más que un pálido Núñez.
Era clave ganar, y por suerte Independiente lo logró. Es cierto que tiene que seguir mejorando, pero sumar mientras se mejora es esencial. Se necesitan puntos, y ahora se viene una complicada seguidilla de partidos: Estudiantes (V), Vélez (L), Racing (V).