Ufff. Es la 1.20 del viernes 15 de septiembre. Recién llego a casa del laburo, donde me tuve que tragar todo el partido de Boca ante San Pablo y les tengo que decir, amigos rojos, que estoy con una bronca inmensa.
Quizá la media horita de viaje que tengo desde el Centro hasta Flores hicieron que me tranquilize un poco y piense. Pero no quitó mis ganas de descargarme en este hermoso espacio que le dedico al club de nuestros amores, al Rey de Copas, a Independiente. Acá voy. Les pido que lo lean todo. Se que lo ven largo, pero les aseguro que vale la pena. Tómense cinco minutitos.
Este no va a ser un post llorón, ni una columna de un enfermo cegado por su fanatismo. Es más bien una autocrítica primero y una mirada real al rival de turno, en este caso Boca, después. El Boca “Supercampeón”.
Me prometí este jueves por la mañana no ver el partido y después ni entrar a internet, pero no pude con mi genio, y acá estoy. Entro a Olé y veo como principal el título “Rey de Copas”, voy a TyC Sports y lo mismo, entro al sitio Sportsya y leo algo parecido. Entonces me pregunto al toque… ¿qué hicimos nosotros para merecer esto? La incógnita quedó resonando unos minutos en mi cabeza, y la respuesta, después de pensarla y pensarla, salió claramente.
Señores, hicimos mucho para que esto pasara. O mejor dicho, no hicimos nada. Dejamos que gente que decía querer a nuestro club, se ponga la pilcha de dirigente, se cargue nuestras ilusiones al hombro, y que lo único que consiguiera en años de gestión, sea engordar sus bolsillos y enflaquecer nuestras vitrinas. Y nosotros, mientras, nada.
En la década del 60´, ganamos nuestras primeras dos Copas Libertadores, en los 70´ fuimos cuatro veces campeones de América, una del Mundo y nos alzamos con tres Interamericanas. Los 80´ nos dejaron como saldo otra Libertadores y otra Intercontinental, mientras que en los 90´ completamos la faena con dos Supercopas y una Recopa, en 1995.
A partir de ese año, se acabaron las conquistas internacionales para el “Rojo”. ¡Y ya estamos en 2006!…Once años sin ganar una Copa es muchísima ventaja. Muchísima.
¿Qué pasó en esos años? No, no, amigo, la pregunta es otra, ¿quiénes pasaron esos años?…desfilaron Luis Guadalupe, Sebastián Rozental, el “Osito” Núñez, Carlos Estigarribia y cientos de futbolistas sin la más mínima calidad para vestir el “manto rojo”, pero sí con la capacidad de enriquecer a unos pocos.
Ojo. La culpa no es de estos pobres mediocres jugadores, sino de los que los trajeron. Y nosotros dejamos que esto sucediera. Total, ¿quién nos va a alcanzar con 15 Copas?
Los años transcurrieron y Real Madrid y Milan llegaron. Pero un inesperado, un indeseado, también se metió en la pelea: Boca.
Mal que nos pese, hicieron mérito suficientes los “bosteros” para ser catalogados como un equipo copero. Más allá de las ayudas externas que se ven en ciertos momentos, desde 2000 para acá, de la mano de Bianchi sobre todo, Boca arrasó internacionalmente. Ganó tres Libertadores, dos Intercontinentales, dos Sudamericanas y dos Recopas, la última la de ayer. Pero Boca tiene que saber bien, que REY DE COPAS HAY UNO SOLO: INDEPENDIENTE.
El primer campeón argentino de América, el que la ganó en siete oportunidades (más que todos) y el que nunca perdió una final. Y los que desmerecen estos títulos diciendo que Independiente las ganó entrando en semifinales, MIENTEN. Sólo la del 65´ se ganó así. En 1964, 1973 y 1984 se jugó la Libertadores entera. En las conquistas de 1975 y 1976, Independiente ingresó en segunda ronda, donde debía competir en un grupo junto a otros dos equipos. Después de allí, tras cuatro partidos, accedía a las definiciones.
Otro dato interesante es que sólo dos Copas definió Independiente por penales (las Interamericanas de 1974 y 1975), mientras que Boca ganó seis trofeos internacionales por esa vía (3 Libertadores, una Supercopa, una Sudamericana y una Intercontinental).
Los rivales de aquel entonces con los de ahora no tienen punto de comparación, pero lo más gracioso (y a la vez lo que más bronca da), es que, junto con los periodistas que tienen que vender y vender, cuentan dos copas impresentables: “Copa Master” y “Copa de Oro Nicolás Leoz”.
- Copa Master: En 1992, Boca Juniors se adjudicó el primer y único torneo Master Sudamericano organizado por la Confederación Sudamericana de fútbol. De este certamen participaron los cuatro equipos que hasta ese momento (1992), se habían consagrado campeones de la Supercopa. Ellos eran: Racing Club (Argentina) 1988; Boca Juniors (Argentina) 1989; Olimpia (Paraguay) 1990 y Cruzeiro (Brasil) 1991.
Dicha Copa Master, se disputó íntegramente en la ciudad de Buenos Aires, en el estadio mundialista de Vélez Sarsfield. Boca Juniors derrotó a Olimpia por 1 a 0 y accedió al partido final frente al Cruzeiro, que había derrotado a Racing Club por penales, luego de igualar 1 a 1. En el partido final, Boca Juniors venció a Cruzeiro por 2 a 1 y se llevó este trofeo sudamericano, que al año siguiente, y por disposición de la C.S.F., se dejó de jugar.
Por todo esto, y por mucho más, Boca, te falta todavía para alcanzar al “Rojo”. En números, una copa más. En calidad, una inmensidad.
“Soberano de Certamenes”, el “Monarca de las Competiciones”, el “Emperador Internacional”, ponete el apodo que quieras, pero sabé bien, que “REY DE COPAS”, HAY UNO SOLO, Y SER