En Vale Chumbar: Los nuevos viejos conocidos

Categoría: Opinión


La columna de Molina

Después de varias idas y vueltas, una pretemporada exigente y las ganas e ilusión por encima de la realidad renovadas, llegó el comienzo de un nuevo torneo. Para evitar que estas columnas sean siempre iguales, en este torneo escribiré cada quince días.

 

Hoy es el turno de analizar las primeras dos presentaciones de un equipo nuevo. En la primera fecha, la derrota por uno a cero contra Newell´s dejó un sabor amargo y preocupante. La idea de un torneo similar al último Clausura me asustaba. Ya más tranquilo, es bueno minimizar la derrota tal como hizo, Gallego.

 

¿Por qué? Porque fue el primer partido de muchos jugadores, de un equipo nuevo, con dos jugadores con poco entrenamiento (Silvera, Piatti), y dentro de todo, no se jugó tan mal. Podría haber sido peor la cosa, pero no lo fue. Una defensa complicada por los permanentes movimientos de Nuñez y Achucarro que jugaron bastante bien aunque no marcaron. Un mediocampo con un doble cinco firme y tres enganches-volantes-mediapuntas o no se sabe qué más adelante y un delantero malo.

 

Busse, Patito y Nuñez no eran líderes, los dos primeros iban a espaldas de los centrales esperando el pase y el Gordo se ubicó más atrás con pases intrascendentes. De todas maneras, los nervios eran evidentes; la sensación de algunos jugadores en intentar demostrar todo lo que saben les consumió la cabeza como el caso de los mencionados Busse y Patito.

 

Galeano tuvo un buen partido, bastante firme, aunque en el final perdió dos veces la marca en un tiro de esquina y evitó un comienzo festivo tanto para él como para todos los demás jugadores e hinchas.

 

En el segundo partido, era una condición clave ganar y mostrar que hay algo más que once jugadores en la cancha. La defensa estuvo peor que en el partido anterior: insegura, permeable, se complicó sola y fácil.

 

En el medio, Acevedo muestra mejores condiciones que Godoy, que increíblemente jugó los noventa minutos tocando poquísimas pelotas. Piatti duró treinta y cinco minutos en cancha sin mostrar interés por atacar, mientras que Rodríguez tuvo un primer tiempo con algunos destellos y un segundo tiempo extraordinario.

 

Yo me pregunto y planteo, ¿qué hubiera pasado si no echaban a Montiglio y cobraban penal? Bueno, probablemente 0-2 y un equipo enfrente agrandadísimo. Lo único que preocupa de Independiente es que haya necesitado algo así (o más, como un penal) para reaccionar.

 

En líneas generales, la tarea del equipo no es mala. Hay muchísimo para mejorar, pero los tres puntos que tenemos son justos, aunque quizá podrían ser cuatro, aunque no más. Se ganó en provincia donde los locales juegan a la guerra. En nuestras últimas presentaciones en Tucumán, Mendoza, Jujuy y San Juan habíamos perdido contra equipos malos. Desde 2008 que no ganábamos de visitante y desde hace más de cuatrocientos días que no ganamos dos partidos seguidos. Contra Godoy Cruz está la inmejorable chance.

 

Párrafo aparte merecen Pato Rodríguez y Silvera. Uno fue la gran figura con dos goles bien diferentes y en situaciones límites además de una actuación que ahora sí pide y merece la diez. Mientras que Néstor Andrés tiene una intervención por partido, dependerá si es definitiva o no. Ayer sí, con un pase gol excelente y una definición que no entró porque faltó un poco de fuerza, pero valoremos lo que está haciendo este muchacho prácticamente sin pretemporada.

 

Última cosa: fue bueno lo de Busse cuando entró, en su primera intervención puso una linda asistencia. Además, a Nuñez renovémosle la confianza, es un buen jugador, pero olvidemos sus penosas actuaciones hace poco tiempo. Para cerrar, basta de Gandín, ni de nueve, ni mediapunta, ni de tiro libre ni penal.

La columna de Molina

Comprendo que digan que no seamos pesimistas, hoy por hoy es una realidad. El partido contra San Lorenzo dejó muy pocas cosas. A mí me preocupa -a esta altura- el futuro, lo institucional, lo que vendrá en un año ya que nos estamos acostumbrando malamente a que nos haga goles Silvera y nos ganen.

Sobresaliente la hinchada, que es lo que mantiene en pie al club. Ojalá el presidente o quienes tomen las decisiones hayan notado ese dolor, ese humo, grito que en el fondo pedía a gritos “no me dejen morir!!”.

Sobre el partido, Cáceres no me pareció que haya tenido una gran actuación. Si bien no tuvo una mala tarea, varias veces mostró grandes muestras de ser bastante limitado. Ojalá haya sido por los nervios y estemos hablando realmente de un buen jugador, es temprano para juzgarlo. Tuzzio de cuatro fue un desastre, vía libre para Solari que hizo lo que quiso, Gioda y Rodríguez también flojos como últimamente. Lo del central es un caso impresionante, tan aguerrido, luchador de todas las pelotas a ver cosas increíbles en él como no poder hacerle un pase al lateral derecho.

El mediocampo fue el principal déficit del partido. Pusineri se arrastra, Godoy es increíble las pocas pelotas que toca, pasa inadvertido gran mayoría de los partidos. Vissio por izquierda no generó nada que aparente gran jugador, más allá de algunas corridas por la punta en el primer tiempo. Por derecha, Machín que día a día me convence más… de lo poco que hace en cancha.

Arriba Gandín que es incalificable. No puede parar una pelota sin levantarla, ¡le rebotaban! Increíble. Su compañero Montenegro lo pudo ganar, pero tan sólo no se puede. Lamentablemente fuera de la cancha no puede influir como lo hace dentro.

¿Qué pensar? ¿Qué los jugadores están yendo para atrás por no cobrar? ¿Qué sólo lo hacen porque no les importa nada? No me explico. Tampoco me explico que lo insulten a Gallego. Está hace varios partidos y es evidente que su mentalidad ganadora no la plasmó en la cancha, pero van diez partidos que más allá de sufrir una humillación tras otra es en gran parte por responsabilidad de los de adentro. No es culpa del Tolo que no haya un buen cuatro en el plantel, que no tenga un cinco que rinda y así millones de ejemplos.

Pero los hinchas somos jodidos, si cambia “no puede armar un equipo”, si deja a los mismos once “son horribles los que elige”. Hoy por hoy la realidad es que no encuentra nueve jugadores para acompañar a Assmann y Montenegro. Oportunidades tuvieron y están teniendo todos. Y así como a los jugadores no les importa nada, él va y les saca la careta, más allá de algún roce, está perfecto y muestre a los jugadores que tenemos que, cuando no los vemos están siempre en el boliche.

Hay que apoyar a Gallego, hay que apostar a un nuevo equipo, con jugadores que quieran jugar a algo. Pero, necesitamos una ayudita de arriba. Nono, de Dios no, de alguien que está bastante lejos de él, de nuestro presidente, que una vez por todas escuche a los que saben. Una vez que tengamos a los refuerzos que pide el DT y un complemento con los que están será otra cosa y si no es así, recién ahí tomemos una postura con el Tolo.

Estoy seguro que viene por el club. Es el único a quien más allá de los resultados le creo y pondría las manos en el fuego. Si quisiera plata va a la Última Palabra dos meses y listo, va a Qatar, Arabia, México o donde quiera, pero se metió en este lío. Pide refuerzos, pide jugar en la cancha nuestra, es el único que se moviliza por la camiseta roja. Apoyemos a Gallego, sabe lo que quiere.

La columna de Molina

Gracias Montenegro por ponerte al equipo al hombro y por lo menos hacer valer nuestra poca dignidad, nunca dudé de tus características, pero a su vez subrayo eso de ponerse el equipo al hombro, qué lástima que se dé tan poco y esté tan sólo.

 

Además del Rolfi, aunque no se crea jugaron diez más, contra once que ahora entendemos bien por qué Racing no está último… En Central, había errores de pases de un metro, un mediocampo totalmente despoblado y una defensa que nos demostró que se puede ser peor a lo que uno imagina.

 

El primer tiempo en una parte se le dio al rival pelota y espacio –especialmente por la derecha-, Assmann se lució y evitó lo que podría haber sido una catástrofe. Después la cancha se empezó a inclinar y sin mucha claridad, Independiente se adueñó de la pelota. Los dos primeros goles fueron en el momento exacto. El primero antes de terminar el primer tiempo con una patriada de Rodríguez que sirvió para tapar la ira y una definición de Montenegro que aún no entiendo bien qué paso. El segundo gol también llegó cuando se venía Central y apareció un golazo de derecha para evitar cualquier tipo de sospechas con una sublevación visitante.

 

El arquero nos salvó las papas en algunas oportunidades, estuvo muy bien. La defensa mejoró, Gavilán en el primer tiempo fue agua, en el segundo fue todo puntín. La dupla es la que debe ser, y Rodríguez también busca un lugar entre tanta mediocridad. Pusineri cuando se echó el pique en el primer tiempo, me confirmé, mucho huevo pero está más cerca del homenaje que el San Lucas.

 

A Mancuello le está faltando lo que antes se valoraba: iniciativa y “encare”, termina siendo muy igual siempre, erró un gol sólo. Godoy es insolubre, aunque cuando en el segundo tiempo lo mandaron a hacerle personal al Kily por derecha, mejoró. Ríos estuvo muy nervioso, no hizo una bien y el ingreso de Víttor fue exacto y como leí en algún comentario por ahí, es un buen cinco suplente, no tengo dudas.

 

Arriba la ya mencionada figura de Montenegro y Churín que no podría haber estado más perdido. Me parece bien que pruebe –así lo dije hace un tiempo-, pero me parece que los pibes no están bien como para enfrentar un torneo, por eso también es bueno que algunos bajen a reserva.

 

Por favor, quedan tres fechas, y además de ir probando y diagramar el nuevo equipo, ganemos, jugamos contra tres equipos que no juegan por nada, no es tan difícil…

La columna de Molina

En un tiempo de muchas dudas, donde el hincha no sabe bien a reaccionar, los invito a que hagamos una reacción masiva en el próximo partido.

 

Estoy empezando a sospechar que escribir y sacarme la bronca por acá no sirve de nada frente a los mediocres que se ponen la camiseta roja. Tan solo sirve para que cualquier otro que no es de Independiente y pase por acá piense lo horrible que “somos”. Para mí es el momento de despegarnos, de dejar a los jugadores expuestos, solos, que ellos no sean Independiente porque no merecen y sí lo sea la gente que increíblemente paga para verlos parados en la cancha.

 

Lo mío es una propuesta que quiero que se haga en nuestro próximo partido de local contra Rosario Central. Jugamos contra el peor equipo de la temporada, (el 19º somos nosotros) y si perdemos nos pasan. Yo eso no lo puedo ni pensar, semejante humillación,  ¡debemos buscar una respuesta!

 

Ir a la sede de cien hinchas, que unos varios insulten pero que al rato se cante por Independiente, me parece que no va más. Es hora de darle la espalda al equipo, a esos muertos que se ponen nuestra gloriosa camiseta y tan mal la usan, siquiera sin transpirarla.

 

No conozco ningún hincha de Independiente que apoye a todos estos jugadores, por lo general cada uno quiere a dos o tres, no mucho más, entonces devolvámosle la humillación que nos provocan cada lunes y cuando salgan trotando a la cancha, todos pongámonos de espaldas y chiflémoslos. Que los veinte, treinta, cuarenta mil o no sé cuanta gente habrá los silbe de espaldas como merecen. No digo que así vayamos a ganar, pero al menos los haremos sentir culpables a los jugadores de este presente y  se den cuenta lo que están haciendo. Reaccionemos, no dejemos que el club y la institución muera. Lo digo como hincha, el que apoye esto que lo divulgue.

La columna de Molina

Leo la nota anterior y parece que está todo dicho. Algunos cosas coincido, otras para nada…

 

¿Vale la pena hablar del partido? Yo creo que no, con verlo es bastante… Como dijo un hincha en el entretiempo, Independiente es una bolsa de mierda donde solo se sacan soretes (perdón si no se puede escribir esas palabras). Cuando se sacan once, piden a los que están adentro y así viceversa.

 

Gallego llegó con un panorama negro y ahora lo tiene más todavía. Pero fue el único técnico de nombre que agarró un equipo en tan penoso estado. Por eso, primero valoremos lo que hizo, ya que no le debe nada a nadie, plata no le es urgente –me parece- y no tenía por qué hacer lo que hizo.

 

Segundo, volviendo al ejemplo tan lindo, creo que es como dicen que está probando, que el torneo que viene al jugador que cuelgue no tenga la excusa de decir “yo no jugué”, así que tendremos que aceptar los partidos que vienen. “Si todos ya sabemos lo que es Moreira de cuatro, dicen que Viola anda bien, bueno, entonces lo adelantó a uno y pongo al pibe” trato de ponerme en la piel de Rubén Américo. Le salió mal, no hay duda, pero que Gallego haya agarrado un plantel donde no tiene dos que pueden jugar, no es su problema porque ni siquiera los eligió.

 

Párrafo aparte decido hacer para Montenegro. Como dice Muro, a mí también me sorprendió su presencia y liderazgo en estos partidos, lástima que estuvo muy solo. También quiero remarcar a nuestro presidente… Yo no voté, y creo que si lo hubiera hecho, hubiera sido por él, pero sinceramente me deja atónito esta situación y no sé qué pensar.

 

Para hacer una justa crítica de Gallego, veremos el próximo torneo… Si siguen los mismos, y se sigue jugando tan mal, recién ahí digan/digamos algo, mientras, paciencia…  

La columna de Molina

Después de dos fechas, para mala fortuna de algunos, vuelvo a escribir en Muy Diablo. El partido ante Godoy Cruz nos marcó una vez más lo que es Independiente desde hace un tiempo.

 

Con el partido ya casi terminado me puse a pensar en qué andábamos hace seis meses. Bueno, empatábamos contra Godoy Cruz con un gol tras un error de Rodríguez y el clima en la cancha estaba bastante enrarecido… En La Plata  no me acuerdo por cuánto, pero perdimos.

 

¿Estamos mejor, peor o igual que antes? Las cosas no han cambiado en el club, los jugadores base principal para jugar a algo son los mismos, con sus pros y mayoría contras. Los técnicos, pasan tan rápido como las alegrías. No hay una manera para explicar la irregularidad, tan solo uno puede analizar los últimos partidos y se da cuenta que nada cambió. Eso es lo que da bronca, que una victoria de local después no nos sirve para nada porque siete días después estamos en la misma crisis.

 

Un año sin ganar dos partidos seguidos, ¡por qué tan irregulares! A todos se nos hace muy difícil encontrarle un motivo a esto, es que es increíble.

 

Volviendo al partido, contra Godoy Cruz nos pelotearon en la primera parte, empezamos bien en los primeros quince del segundo tiempo y nada más. El primer gol fue un baldazo de agua fría y como nos suele ocurrir, si estamos en desventaja, no hacemos nada por darlo vuelta. ¡Si entraba la de Nuñez! Todos dicen lo mismo, pero la realidad que después no se hizo más esfuerzo para torcer a la sequía.

 

El gol de tiro libre fue gran obra del mágico aerosol, los jugadores estaban a diez metros, a Assmann no le servía la barrera porque al estar tan lejos no cubría, se movió al medio, y chau. Fuiste.

 

La defensa –salvo el sector derecho- es lo más sólido. No sé si por nivel, pero en cuanto a nombres vienen siendo los mismos. El medio es el gran problema: Pusineri se condicionó sólo con una amonestación y después casi la embarra más aún. Machín es muy volador, no es un gran ladrón de pelotas, ni un gran corredor. Me da la sensación que en todos los aspectos le falta algo, y no por este partido, siempre lo dije.

 

Godoy es un pobre pibe que se para en el medio y ve la pelota pasar, una vez se fue expulsado, en la última parte del segundo tiempo, no tocó una pelota. Nuñez, Gandín y Montenegro juntos, en forma y con ganas podrían hacer algunas cosas interesantes. Ayer dos de ellos se perdieron y uno tuvo destellos que amenazaron con algún gol.

 

En el cambio que se equivocó Gallego fue en el de Sosa, no importa por quién entró, Ismael es uno de los jugadores más incompletos de primera división y cada partido se esfuerza en demostrarlo. El tercer puesto que pidió Gallego le quedó demasiado grande a esta murga, que no pierde el tiempo y se deja bailar.  

La columna de Molina

¿Cuántas fechas van? Se jugaron diez. ¿Cuántos torneos vamos despidiéndonos en esta instancia? ¿Cuántos técnicos pasaron en este último tiempo? ¿Cuántas temporadas jugaron estos jugadores? ¿Desde cuándo se dice que los jugadores son los responsables? ¿Cuándo vamos a usar estas excusas de “fue el anterior”? ¿Hasta cuándo?, me pregunto y repregunto otra vez.

 

Otra derrota, ¿nos vamos a sorprender? No, no nos vamos a hacer problemas en estas nimiedades, total ya apuntamos a armar un buen equipo para el próximo torneo, donde vamos a pelear arriba y jugar en nuestra cancha.

 

Parecía que después de dos o tres gritos del Tolo la cosa iba a cambiar. No jugamos muy bien contra Huracán y ganamos, empezamos para matar contra Colón y no sólo no metimos un gol, sino que nos lo ganaron y terminamos siendo un desastre. Y pensar que cinco minutos antes se soñaba con quedar a tres de la punta…

 

El primer tiempo de la mano de Ríos -quién marcó el ritmo del equipo en ataque- fue lo suficientemente bueno como para irse en ventaja, pero se falló en la definición en repetidas oportunidades.

 

Era interesante ver el sistema porque si bien parecía un 4-3-1-2, gran parte delprimer tiempo, Moreira estuvo parado en mitad de cancha como volante por derecha. Ahí se ganaban tres cosas: evitar a Caracoche como lateral –es muy lento- y contaba con ayuda de Mancuello permanente; ubicar a Ríos al lado de Machín cumpliendo una función de doble-cinco adelantado cual Fredes vs. Newell´s y permitir el ingreso del Toti por el centro; que Montenegro en la creación y Machín en la marca no estén tan sólos. Todo lo discplicente que suele ser Lionel no lo fue en esos 25 minutos, pero de a –largos- ratos se olvida de su compromiso y pasa lo que pasó.

 

La defensa de Colón con tres era fácil de quebrar. Si bien Sosa no es un buen jugador, bastaba con tirarla larga por cualquiera de las dos puntas –lo único que sabe hacer bien-, y tirar un centro, atrás o a la cabeza, pero buena manera de llegar. ¿Qué ocurrió? Por arriba Mazola no pudo nunca debido al gran trabajo y salidas del arquero, por abajo, Montenegro ausente durante los noventa minutos, tuvo una sola jugada. Entonces, ¿qué hacemos?

 

Para el segundo tiempo, se fue Mancuello quien no venía teniendo un buen partido, pero estaba aceptable e ingresó Higuaín a quien más que cambiarse el look en la cabza debió haberse cambiado adentro de ella. ¿Dónde está el jugador que hacía goles, corría, era figura en Chicago? Podrán decir que era Chicago, pero ¡cómo jugaba ahí el Pipita!

 

El cambio no estuvo mal. Fácil es decir con el resultado “-¿Por qué no puso a Vittor?” y la respuesta puede ser tan sencilla como el interrogante. Porque quería ganar.

 

Gandín por Mazzola al rato era un cambio innecesario, el Chipi no es un jugador que te puede garantizar un resultado y el pibe necesita más los minutos que él. Ahí se podría marcar el único error del Tolo. Los demás cambios son cosas del partido. En el tercer cambio (si interpreté bien), era para fortalecer el mediocampo y liberar a Ríos, no me parecía mal, pero lamentablemente no ocurrió lo que se esperaba y el Bichi Fuertes nos vacunó como de costumbre.

 

Así fue como una vez más se perdió, como una vez más no tuvimos suerte, como una vez más jugamos muy mal, como una vez más, nos fuimos decepcionados de la cancha. Ahora no nos queda ni el sólo hecho de poder decir -“pero de locales no perdimos”-. Además, ganó Racing.

La columna de Molina

¡Vamos rojo! Ganamos, terminamos con la soga al cuello, pero no había dudas qué era lo importante para este partido. Un rival duro, que conoce la cancha, que juega bien, que tiene dos o tres jugadores que corren y desequilibran una barbaridad mientras que una defensa no acorde a lo que pretende su entrenador.

 

No había dudas cuál era la tarea principal para sacar ventajas desde un comienzo y esa era presionar arriba. Empezamos con el pie izquierdo debido a un gol que nos descolocó, pero no nos dejó sin respuesta, algo que Gallego pedía. No sólo eso, sino que se encontró una contestación inmediata acompañada por dos goles y buenos momentos de fútbol.

 

El primer tiempo exigió mucho a los jugadores que terminaron con muy pocas piernas para lo que venía. Se había visto un mediocampo bastante perdido, un Montenegro con destellos de hecho marcando un gol, a Mazzola -que había entrado por Nuñez- jugando bien de espaldas, no de frente y una defensa perdida.

 

Para el segundo tiempo, el equipo retrocedió mucho, Huracán creó muchísimas situaciones de gol y nos salvó Assmann y la buena suerte. Arriba no se tenía la pelota, los volantes eran defensores y los defensores hacían lo que podían. Fue un segundo tiempo muy malo, dónde no se hizo nada como para ganarlo, pero por suerte ya la habíamos embocado antes.

 

El arquero, figura, siempre muy seguro. La línea de cuatro anduvo muy floja. Moreira nunca fue salida, menos para la marca. El primer tiempo la tuvo más difícil porque Ríos no marcaba y entre González y Arano le hacían el dos-uno. Gioda se dedicó a tapar agujeros como podía. No sacó al equipo y no encontró firmeza en sus compañeros. Caracoche es muy lento y no estuvo mucho mejor que Rodríguez mientras que Del Monte al principio estaba entre dormido, tímido y con miedo y cuando estaba entrando en calor, se lesionó.

 

En el medio Vittor estuvo sólo en la marca y además de perdido, cansado. Machín corrió y cerró un buen partido aunque no me pareció la figura como algunos decían. Su tarea es similar a la de Fredes contra Newell´s. Por derecha Ríos anduvo bastante bien y por izquierda Mancuello que aparentemente jugó 45 minutos únicamente, y muy bien. El Toti, estuvo bastante activo en ataque, después –el Tolo le debe haber pegado un grito en el entretiempo- se comprometió con la marca y a pesar de alguna payasada con la que se llevó una amarilla, no estuvo mal.

 

Arriba Nuñez siguió igual que últimamente aunque duró poco esta vez por una lesión. Su reemplazaante Mazzola, anduvo bien cuidando la pelota no en la definición como dice en un párrafo anterior, a veces estuvo muy sólo. Su compañero de ataque marcó un gol y generó una expulsión aunque le faltó juego. Este fue uno de esos partidos que hay que ganar como sea por la calidad de equipo contrario, pero a su vez deja al equipo en deuda para el próximo partido, así que muchachos, ya saben…  

La columna de Molina

Desastre nuevamente lo de Independiente de visitante. Esta vez, la principal falla fue la defensa. Hasta cuando vamos a tener que pedir que se vaya Moreira, hasta cuando que Mareque se ponga las pilas. Y eso sumado a la irregularidad de Rodríguez y el sorpresivo mal partido de Gioda. Abajo fuimos una calamidad, porque defender no es acumular jugadores abajo y eso quedó demostrado en el primer gol y en el corner que Nuñez falla.

 

Esto me pone mal, porque ya es inexplicable con palabras. Ojalá Gallego dé vuelta esta historia o pueda hacer algo al respecto. Encima tuvimos mala suerte, no sólo por esa jugada menor que rebota en Laverni, sino también porque nos hicieron un gol en nuestro mejor momento.

 

Este partido es fácil saber por qué se perdió: porque la defensa estuvo como nunca, y no pudimos preocupar a los de en frente que encima tienen unos jugadores arriba que si les das espacio te vuelven locos.

 

Mareque y Moreira en el primer gol, Nuñez en el segundo, Montenegro en otro, Rodríguez y Mancuello, pero son datos para darse cuenta que algo anda mal. Demasiado in displicentes, no se puede atacar con Montenegro, Ríos y Nuñez que parecen no sentir nada por el equipo.

 

Después claro, Montenegro patea la culpa para afuera, pero no sé si habrá visto lo mismo que nosotros, realmente horrible.

 

No tengo nada más para decir, estamos en una situación tristísima, pero más difícil será saber cómo nos recuperaremos.   

La columna de Molina

El viernes estuve indeciso, bah, en verdad no sabía que estaba indeciso o tal vez sí, pero bueno, vamos al grano. Fui a la cancha y cuando terminó no sabía si estar contento o no. Si aplaudir o no. Independiente jugó un primer tiempo malo y después un gran segundo tiempo. Se tuvo la pelota, se crearon muchas situaciones de gol, se encontraron diferentes líderes del partido según la parte del partido y detrás de todo esto se despidió a un ídolo.

Voy a empezar por el final: sobre la salida de Pepé voy a decir que me pone triste que un ídolo se vaya por la puerta chica, pero me parece que los ídolos no tienen que aprovecharse de su condición y hacer algo que no saben. Santoro, para mi humilde opinión, no es un buen entrenador. No se sabe a que se juega con él, no puede mantener un equipo fijo, inventa posiciones, no se da cuenta de errores evidentes, tiene mucho miedo a perder, no tiene buena relación con los jugadores.

Para mí, es buena la salida de Pepé, merecía irse con una ovación por lo que hizo en su etapa como jugador, no posteriormente como DT o buscando serlo. Los jugadores vuelven a empezar de cero, sabiendo que deben ganarse el puesto y con alguna motivación, por lo menos. Eso sí, el cambio sirve si agarra un buen técnico y no, un Gamboa, Islas o Batista (por nombrar tres ejemplos cualquiera), un entrenador que haya visto algún partido y se haya dado cuenta de algunas cosas tan evidentes como que Sosa no puede volver a jugar.

Sobre el segundo tiempo (hablar del primero es en vano), se puede decir que se encontró una manera especial para abrir el partido. El hecho que haya sido de una pelota parada, hizo que esa parte de “romper el hielo” no sea necesaria. Con el gol de uno de los mejores jugadores del rojo, todo empezó de nuevo. Mancuello era dueño del equipo, quien llevaba la pelota y armaba los ataques que Sosa desperdiciaba.

El siete es horrible, nunca vi un tipo más malo que llegue a jugar tantos partidos en primera división. Con el dos cero, apareció Montenegro, se apoyó en Fredes, Ríos y el ingresado Centurión para hacerse dueño de la pelota y tener libertad para moverse por donde quisiera. Hizo lo que debe hacer siempre y lo que hizo con Boca; ponerse el equipo al hombro y llevarlo por el buen camino, total jugadores habilidosos sobraban y si bien Ríos no es de mi gusto, es preferible que Ledesma, ya que con él se pueden dar más combinaciones.

Fredes por el centro fue la figura. Hernán es de esos jugadores que necesita arrancar desde el centro para tener un panorama más amplio. Así lo hizo y así jugó. Después se encargó de hacerle personal a Formica y lo acompañó hasta el antidoping.

Por último, se hace difícil hablar de la defensa porque hicieron muy poco, pero ese poco fue bien resuelto por Gioda y su banda. Con Tuzzio y el ex Lanús, se arma una zaga más que interesante y si incluyen a Rodríguez y forman la línea de tres, más aún.

Ojalá venga un buen técnico y haga jugar a esta banda. Espero equivocarme, pero me suena imposible que venga Gallego. Mientras, tenemos quince días para dejar de ser el equipo subibaja y de una vez por todas quedarnos en la parte alta.