
A pesar de que ciertas personas más que particulares siguen pensando que es un mentiroso, un vende humo (¿entonces que calificativo sería el adecuado para alguien como Caruso Lombardi?), su aporte en este equipo no se puede negar. Estoy hablando del gran Cesar Luis Menotti, mánager del Club Atlético Independiente. Sí, podrán decir que es un sueldo caro y sin sentido, pero dos de las grandes sorpresas en este torneo se deben en gran parte a el.
La intención no es sacarle mérito a Gallego ni mucho menos, ya que él armó este equipo que logró que Independiente vuelva a luchar por algo, y al fin y al cabo fue quien finalmente decidió poner a estos dos jugadores, pero esto es lo bueno de tener un manager, y más uno como Menotti, que no caben dudas que sabe como pocos.
Estos dos jugadores son Galeano y Mareque. Ambos se hicieron dueños del sector izquierdo de la defensa, y a esta altura son indiscutibles. Meses antes del comienzo del campeonato ninguno de los dos iba a ser titular, pero la acción del Flaco fue clave para que tengan sus chances.

En el caso de Leonel, jugó el primer partido del torneo porque no llegó el transfer desde Italia para que juegue Matheu, y ese partido tuvo una buena actuación, pero lamentablemente tuvo un error que generó el gol de Newell’s. Este error, sumado a que era poco conocido, hizo que ante la lesión de Tuzzio en ese partido, se pensara en buscar un refuerzo, más específicamente Renato Civelli. Gallego lo pidió al que hoy es jugador de San Lorenzo, pero Comparada se mantuvo firme en que no era necesario apoyándose en la opinión de Menotti, que decía que hay varios defensores centrales juveniles de primer nivel a los cuales había que darles rodaje, y entre ellos se destacaba Galeano.
Y el Flaco tenía razón. Con el correr de los partidos el rendiemiento del pibe fue mejorando más y más, casi sin tener partidos con malas actuaciones. Siempre da la seguridad que da cualquier defensor que ya está consagrado, y es completo. Va bien de arriba, por momentos es impasable en el mano a mano, y su velocidad no es para nada despreciable. Ojalá siga de esta forma, porque tiene todo para ser un gran defensor central.
El caso de Lucas es más complicado. Las malas actuaciones que venía teniendo en los últimos torneos hicieron que de a poco la gente le vaya perdiendo el cariño que se había ganado en sus primeros tiempos con la camiseta del Rojo. El día que explotó todo fue cuando asumió Gallego, el día de la recordada derrota 5-1 ante Lanús. Después de ese partido, Mareque fue borrado, y a diferencia de los otros borrados, fue el único que no volvió a tener una oportunidad. Cuando terminó el torneo todo daba a indicar que no iba a seguir en el club, es más, estuvo muy cerca de llegar a Huracán, e incluso ni siquiera viajó con todo el plantel a Necochea.
Pero una vez más la opinión del Flaco Menotti fue clave, y acercó a las dos partes a un acuerdo para que Mareque vuelva a entrenar con el plantel. Así, de a poco, Lucas fue recuperando su lugar, y volvió al nivel, tanto que quizás este jugando sus mejores partidos en Independiente. Parece un jugador mucho más comprometido, en especial en la marca, donde ya casi no da ventajas increíbles, sino que da las lógicas para un lateral con más vocaciones ofensivas que defensivas. Además, sus escaladas son cada día más importantes, ya que cada vez llega más al fondo, haciendo más incisivas sus excursiones al ataque.
¿Habremos encontrado en Menotti el consejero ideal para Gallego? Ojalá que la relación siga tan buena como ahora, porque el trabajo entre los dos está dando sus frutos.