
El Rojo perdió ante Colón como local, y volvió a dejar pasar una buena oportunidad para prenderse en un campeonato que está para cualquiera. En el primer tiempo, de la mano del Toti Ríos, Independiente fue más que Colón y quizás se tendría que haber ido al entretiempo ganando al menos por un gol. Pero Independiente volvió a empeorar en el segundo tiempo y perdió un partido en el que podría haber despegado de una vez por todas.
En el arranque, Independiente desplegó un juego que por momentos ilusionaba. Ojo, no brillaba ni mucho menos, pero el Toti Ríos estaba encendidísimo, y cuando un jugador que tiene las condiciones que posee el Toti está encendido, todo el equipo empieza a funcionar mejor. Ríos se hizo el centro del juego, encaró, gambeteó, y metió pases entre líneas que generaron varias ocasiones. La primera la tuvo el Rolfi, que tras un pase de la figura del primer tiempo quedó en una buena posición para patear al arco, pero su disparo se fue desviado. Minutos después, otra bocha del número 32 de Independiente dejó en una muy buena posición a Mancuello, que tiró el centro, pero Mazzola no llegó por muy poco.
Independiente fue más que el equipo de Santa Fe en la primera parte, mereció irse ganando al entretiempo, pero no pudo concretar las ocasiones. En el segundo tiempo, Mancuello ni siquiera pudo salir a jugar, y esto iba a generar un gran error de Gallego, porque si bien no tenía un reemplazante natural, tendría que haber puesto a Vittor o a Pusineri y rearmar el mediocampo. El Tolo no hizo esto y optó por poner a Higuaín en una posición en la que no puede jugar. Además, Higuaín jugó muy mal, se equivocó cada vez que la tocó y terminó siendo silbado por toda la cancha. Un silbido totalmente merecido.
Para Colmo, el Toti Ríos pasó de tener una primera parte excepcional, a tener una segunda parte para el olvido. Empezó a fallar la mayoría de los pases, y fue tan mediocre como el resto del equipo. Igualmente, como siempre, valoro los huevos que tiene, porque en el peor momento, cuando no le salía una, y además la gente lo silbaba injustamente, no paró de pedirla ni un segundo, y no se escondió como hacen otros.
La defensa fue lo peor del equipo durante toda la noche. Moreira estuvo lleno de imprecisiones, y como siempre digo: su sacrificio no alcanza. Gioda estuvo seguro por arriba y sacó todas las pelotas que cayeron al área por esa vía, pero todavía se lo nota falto de ritmo en la marca y en los balones que llegan por el piso. Otro que se lo notó un poco falto de ritmo fue Tuzzio, pero así y todo mostró una vez más toda su categoría e intentó adelantar al equipo en todo momento. El peor, sin lugar a dudas, fue Caracoche. El pibe ya deja muchas dudas cuando juega de central, y si lo ponemos de lateral izquierdo estas dudas son aún mayores. Habrá que ver como forma la defensa la semana que viene, pero todo parece indicar que el Tolo cambiará a los dos laterales.
En el mediocampo es difícil decir quien fue el mejor, porque rápidamente me sale decir Ríos por el gran primer tiempo que tuvo, pero si lo pienso un poco más tranquilo y tomo en cuenta la totalidad del partido, me quedo con Machín. El rubio no para de sorprender y se desempeñó bastante bien en una posición que no siente como suya. Por otro lado, Mancuello venía teniendo un buen partido, aunque se lo notaba medio raro. Poco después nos íbamos a enterar de una triste noticia: Mancu tiene fracturada una costilla y se quedará afuera por un mes y medio, es decir, casi todo lo que queda del torneo. Independiente es un desastre, y para colmo se queda sin su mejor jugador en lo que va del torneo. Si, sé lo que estás pensando mientras lees esto, no nos sale una.
Arriba, Montenegro tuvo un primer tiempo aceptable, pero su segundo tiempo fue para el olvido. El Rolfi tuvo una de sus habituales desapariciones y el equipo sintió muchísimo su ausencia. En resumen, se puede decir que tuvo un segundo tiempo tan malo como el de Ríos, pero todos sabemos la diferencia: El Toti no se esconde. Sosa estuvo bastante movedizo, y fue de menor a mayor. Lamentablemente se tuvo que ir reemplazado en su mejor momento. Mazzola volvió a defraudar, ya que redondeó una más que floja actuación. Por esto mismo salió en el segundo tiempo, aunque su reemplazante, Gandín, hizo poco más que el.
Después del partido, si bien no fue tan duro como cuando finalizó la derrota ante Lanús, Gallego se mostró enojado con algunas cosas, anunció que se vienen varios cambios para la fecha que viene, bancó a Ríos y le tiró mierda a algún que otro jugador pero con mucha calidad. Tolo, te banco a muerte. Ah, y al Toti lo banco aún más.